El embarazo es una de las fases más bonitas, la etapa inicial entre la madre y su hijo, y la etapa que establecerá el contacto y el vínculo entre ambos, que se crea desde el propio vientre materno.
Desde el embarazo comenzarás a comunicarte y a cuidar de tu hijo. Le darás calor, alimento y protección, además de que ya comenzaréis a comunicaros, pues a partir de cierto tiempo, tu hijo será capaz de escuchar tu voz, cuando le cantes o le hables, lo que permitirá que reconozca tu voz a partir del nacimiento.
Durante el embarazo, deberás proporcionarle a tu bebé el alimento necesario, ni más ni menos, pues hay muchas embarazadas que utilizan la típica excusa de “estoy comiendo por dos”, para comer más, cosa que es totalmente errónea y negativa, pues el exceso de comida en el embarazo puede provocar problemas de obesidad tanto a la madre como al niño. Es por ello por lo que estando embarazada deberás seguir una dieta sana, rica en vitaminas, proteínas, hierro e hidratos de carbono, es decir, una dieta variada y rica en nutrientes, necesarios para el completo desarrollo y crecimiento de tu hijo.
De igual manera, el ejercicio también es sano y necesario durante el embarazo. Deberás hacer ejercicio leve como caminar durante todos los días al menos durante 30 minutos o una hora o yoga (por supuesto, especial para embaraadas), siempre con cuidado y tomando las precauciones necesarias, y por supuesto consultando con el médico, pues a partir de un avanzado estado de gestación, ya no se puede hacer cualquier ejercicio, sino que se debe tener cuidado. Se trata de una manera de mantenerse en forma, con la que luego costará mucho menos esfuerzo perder kilos tras el parto.










