La meditación nos pone en contacto con planos sutiles para acceder al relax y comprender a través de un estado de vacío, al que se irá accediendo con la práctica, la multiplicidad de propósitos y sincronizaciones de la vida cotidiana en conexión con un todo mucho más amplio. El poder integrar el concepto de dar vida y gestarla implica la movilización de emociones y puntos de conciencia espiritual que con anterioridad no necesariamente se han experimentado.
Si la meditación no es una práctica habitual, a partir de la concepción, es un buen momento para responder a este llamado. Al entrar en estado de meditación a través de una respiración consiente se está en contacto con el cuerpo, con la mente y con las emociones. Frecuentemente el estado de embarazo despierta emociones sujetas a experiencias propias o transmitidas que nos limitan o el temor a lo desconocido y el desconcierto por los cambios físicos pueden requerir de un recorrido por aquellos patrones que al identificarlos se podrían soltar con naturalidad para comenzar a vivir esta experiencia en plenitud.
Soltar todos los miedos y patrones externos, sanar la propia experiencia y liberar esta nueva etapa a la experimentación en armonía de la gestación llenando de amor cada espacio será un beneficio para el bebé, que podrá llegar al nacimiento colmado de energía y bienestar.
Cómo meditar
- Comenzar practicando la respiración consiente que logrará una relajación completa.
- Ejercitar la constancia y la paciencia.
- Soltar los pensamientos y permitir la contemplación.
- Buscar una postura cómoda para luego ir adquiriendo la que el cuerpo necesite para lograr mayores niveles de meditación.
En un principio es recomendable apoyarse en meditaciones guiadas de relajación. Asistir a un grupo de meditación potencia el trabajo vibratorio permitiéndonos resultados más amplios y combate el aburrimiento o la falta de constancia. En muchos lugares se reúnen grupos a meditar basados en las distintas experiencias por las que atraviesan, formar parte de un grupo de meditación para embarazadas sería de gran ayuda en el recorrido de esta etapa. Seguramente luego del nacimiento del bebé, la meditación habrá tomado su lugar en la vida diaria presentándose a través de otras formas como lo es la meditación en movimiento.










