Hay varias razones por las que una persona puede desarrollar artritis.
Estas incluyen:
–Lesión de la articulación
-Problemas metabólicos como la gota
-Los factores hereditarios (sobre todo si un pariente consanguíneo la tiene)
–Infecciones
Muchas de las otras razones por la cuales se desarrolla aún no están claras.
Los síntomas de la artritis
Las personas que sufren de artritis pueden experimentar docenas de síntomas dolorosos, incluyendo la inflamación y enrojecimiento en el sitio, rigidez en las articulaciones, hinchazón y dolor.
Los casos graves de artritis pueden causar síntomas aún más complicados, incluyendo fiebre, hinchazón glandular, pérdida de peso, fatiga y problemas con los pulmones, el corazón o los riñones.
¿Quién tiene riesgo para la artritis?
Casi cualquier persona puede verse afectada por la artritis. Aproximadamente 350 millones de personas en todo el mundo la sufren. Más de la mitad de las personas con artritis son menores de 65 años y casi el 60 por ciento son mujeres.
¿Cómo saber si usted tiene artritis? El primer paso para diagnosticar la enfermedad es conocer los síntomas. Si usted comienza a notar dolor recurrente o inflamación conjunta consulte a su médico inmediatamente. A partir de ahí, su médico probablemente le pedirá muestras de sangre y radiografías de las articulaciones afectadas. Una vez que el diagnóstico se confirma, su médico le enviará a un reumatólogo, un médico con formación especial en artritis y enfermedades relacionadas. A partir de ahí, se le prescribirá un plan de tratamiento apropiado para su condición.
Tratamientos para la artritis
El tratamiento depende en gran medida del tipo de artritis que se le diagnostica.
Los tratamientos comunes incluyen:
-La fisioterapia
-La ferulización (donde sus articulaciones están inmovilizadas por un período de tiempo para reducir la inflamación)
–Hieloterapia (donde se le pide que coloque hielo en las articulaciones con regularidad)
–Medicamentos (antiinflamatorios)
–Cirugía
Consejos para prevenir la artritis
Hay varias cosas que puede hacer disminuir las probabilidades de desarrollar artritis. í‰stos son sólo algunos:
1. Hacer ejercicio con regularidad. No sólo es un bueno para su corazón y sistema cardiovascular, también es bueno para los huesos, los músculos y las articulaciones.
2. Estiramiento. El estiramiento aumenta el tono muscular y puede contribuir a aumentar la amplitud del movimiento de sus articulaciones. Sólo asegúrese de calentar los músculos y las articulaciones antes de estirar.
3. Comer bien. Sus huesos necesitan varios nutrientes para mantenerse fuertes y sanos. Al comer alimentos ricos en vitamina C y E y calcio, usted ayudará a construir un sistema musculoesquelético que puede sobrevivir a condiciones degenerativas.
4. Beber suficiente agua.El agua constituye el 70 por ciento del cartílago en las articulaciones y ayuda a mantenerlas lubricadas, evitando que los huesos se froten el uno contra el otro. Lo recomendable es beber 2 litros de agua diariamente.










