Las fiestas de Navidad están vinculadas con el placer del apetito y del gusto ya que cualquier persona tiene un montón de planes vinculados con la comida. De hecho, comer casi se vive como una obligación en un tiempo en el que puede resultar un gesto de poca cortesía no hacer aprecio al menú del anfitrión.
Sin embargo, la Navidad que es un suma y sigue en cuestión de alimentación también se traduce en 2 o 3 kilos de más al llegar a enero.
Y es entonces, cuando además de la cuesta económica el primer mes del año tienes que hacer frente a tu particular cuesta al rebajar los kilos cogidos en Navidad porque los pantalones te quedan justos y te oprimen en la parte de la cintura. Cenas de empresa, fiestas familiares, cenas de amigos dejan su huella visible en el cuerpo humano.
Cómo prevenir la situación
1. En primer lugar bebe abundante agua para tener sensación de saciedad antes de sentarte a la mesa.
2. Toma más de esos platos que engordan menos, por ejemplo, ensaladas y sopa de cocido.
3. Cualquier persona cuida su look en las celebraciones familiares. Es mejor que lleves un vaquero con un cinturón ajustado.
4. Finaliza las veladas familiares con una infusión en vez de tomar café.
5. Aprende a decir no, por ejemplo, puedes decir que no a ciertos caprichos si tienes la sensación estar lleno.
6. Los días posteriores a las celebraciones navideñas puedes compensar los excesos con un menú más ligero y saludable.
7. Busca excusas para levantarte de la mesa, por ejemplo, recoger los platos y colocarlos en el lavavajillas. También puedes jugar con los niños de la casa. Es importante tener en cuenta cómo hacer eercicio en Navidad.
8. Sal todos los días a caminar. Porque aunque este hábito siempre es saludable, en Navidad mucho más todavía porque la suma de excesos y sedentarismo puede ser más perjudicial todavía.
También puedes aprovechar la recta final de año para elaborar un plan de acción deportivo para 2014.
Fuente – Cadena Ser











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