Levantarse de una silla sin perder el equilibrio es una tarea cotidiana que combina fuerza de piernas, control del tronco y estabilidad. Practicar el movimiento de sentarse y levantarse (sit-to-stand) puede ayudar a mantener la funcionalidad, siempre adaptándolo a las capacidades de cada persona.
Cómo hacer el ejercicio paso a paso
- Elige una silla firme, sin ruedas y que no resbale. Colócala contra una pared si necesitas más estabilidad.
- Siéntate cerca del borde, con los pies apoyados y separados aproximadamente a la anchura de las caderas.
- Inclina el tronco ligeramente hacia delante y lleva el peso a los pies.
- Empuja el suelo con las piernas para levantarte. Utiliza los apoyabrazos si los necesitas: la seguridad importa más que hacerlo sin manos.
- Vuelve a sentarte de forma lenta y controlada, comprobando dónde está la silla.
La guía de fortalecimiento del NHS propone empezar con cinco repeticiones y aumentar gradualmente según tolerancia. No existe un número universal adecuado a toda persona.
Pies apoyados y silla estable.
Tronco hacia delante, peso sobre pies.
Extender piernas con apoyo si hace falta.
Descender despacio hasta sentarse.
Esquema de apoyo, no sustituye una demostración supervisada.
Ilustración esquemática original, no fotografía clínica. Las manos pueden apoyarse en los brazos de una silla estable si hace falta.
Qué músculos trabajan y por qué resulta útil
Intervienen, entre otros, los cuádriceps, los glúteos y la musculatura estabilizadora del tronco. El movimiento reproduce acciones cotidianas como levantarse de una silla, del inodoro o de una mesa de comedor. Entrenar una tarea funcional no garantiza por sí solo evitar caídas, pero puede formar parte de un programa de fuerza y equilibrio más amplio.
Tres niveles para adaptar el ejercicio
| Nivel | Adaptación | Qué vigilar |
|---|---|---|
| Más apoyo | Silla algo más alta y uso de brazos para incorporarse | Estabilidad y ausencia de mareo |
| Intermedio | Levantarse con apoyo ligero de manos si hace falta | Control de la bajada y fatiga |
| Mayor exigencia | Menos ayuda de brazos o más repeticiones, siempre de forma gradual | Técnica y tolerancia individual |
Cómo empezar y progresar sin prisas
Si puedes realizarlo con seguridad, comienza por hasta cinco repeticiones con descanso cuando lo necesites. La referencia del NHS para este ejercicio es cinco movimientos lentos; es un punto de partida orientativo, no una obligación ni una prueba de capacidad. En personas con debilidad importante, una sola repetición con ayuda puede ser suficiente para iniciar una valoración individual.
Cuando el gesto sea estable y no aparezcan molestias relevantes, puedes aumentar progresivamente las repeticiones o reducir ligeramente la ayuda de los brazos, cambiando una sola variable cada vez. No añadas velocidad ni cargas externas por tu cuenta si has tenido caídas, cirugía reciente o problemas de equilibrio.
Cuándo conviene consultar antes de practicar
Si has sufrido una caída reciente, una operación, una fractura, mareos, dolor intenso, pérdida repentina de fuerza o necesitas ayuda para ponerte de pie, pide orientación sanitaria antes de intentar la progresión. Detén el ejercicio si aparecen síntomas nuevos o inusuales. La supervisión de fisioterapia permite ajustar altura, apoyos y carga a tu situación.
Errores que pueden dificultar el movimiento
- Utilizar una silla inestable o con ruedas.
- Separar los pies demasiado hacia delante, dificultando llevar el peso sobre ellos.
- Intentar levantarse demasiado deprisa y perder el control al sentarse.
- Eliminar los apoyos antes de tener suficiente estabilidad.
- Tratar una molestia persistente como una señal de que hay que forzar más.
Vídeo: sentarse y levantarse de una silla
La Sociedad Española de Reumatología muestra el movimiento en esta demostración del proyecto Reumafit. Utilízala para observar la posición de los pies, la inclinación del tronco y el control al sentarte. Si necesitas apoyabrazos o asistencia, adapta la ejecución: no es necesario reproducir exactamente la variante del vídeo.
Cómo integrarlo en una rutina de movilidad
Puede combinarse, cuando resulte apropiado, con caminar, ejercicios de equilibrio y movimientos suaves de tobillo. Prioriza sesiones cortas que puedas realizar con seguridad y constancia sobre retos de muchas repeticiones. La Chartered Society of Physiotherapy incluye este gesto en sus recursos de fuerza y equilibrio para personas mayores. Si lo que te preocupa es la rodilla, consulta también nuestra guía de dolor de rodilla y señales de alarma.
Nota: este artículo ofrece educación sanitaria general; no sustituye una valoración individual ni un plan de rehabilitación tras lesión o cirugía.









