Existen personas que viajan con mucha frecuencia en avión por motivos de trabajo pero en general, las vacaciones son la época del año ideal para disfrutar de un viaje familiar.
Los fisioterapeutas hablan con claridad sobre el Síndrome de la Clase Turista. Está claro que viajar durante horas en un espacio poco cómodo produce molestias a nivel corporal.
Cómo prevenir el Síndrome de la Clase Turista
1. Es importante que te hidrates de una forma positiva durante el viaje, por ello, bebe abundante agua. Por el contrario, evita tomar bebidas alcohólicas, incluso en el caso de que te dé miedo volar y utilices este recurso para no pensar tanto en los posibles miedos que te produce ese viaje.
2. Durante el viaje es adecuado cambiar de postura, por ello, al menos una vez cada media hora levántate para estirar las piernas. Puedes aprovechar para ir al baño. Incluso aunque no te apetezca y te dé pereza este aspecto, es importante que te obligues a ti mismo para hacer cambios de postura corporal.
3. Cuando estés sentado, aprovecha para realizar movimientos en las piernas, estira las articulaciones, mueve tus tobillos. Puedes quitarte si lo deseas, los zapatos para estar más cómodo. Mueve también las muñecas y el codo. Además, este tipo de ejercicios también te sirve para distraerte un rato durante el viaje. Haz estiramientos.
4. De vez en cuando, si quieres darte un capricho, regálate un billete en primera clase. Viajarás más cómodo y disfrutarás de una experiencia diferente.
Riesgos a evitar
Mediante estos sencillos ejercicios se evita en la medida de lo posible, los efectos negativos de la inmovilidad. No es bueno estar tan quieto durante tantas horas porque el cuerpo se resiente y tiene dolor de espalda. Y además, la llegada se hace más brusca después de tantas horas sin cambiar de postura. Siempre que puedas viaja en tren mejor que en avión.










