Cuándo llamar al PEDIATRA urgentemente

Cuándo llamar al PEDIATRA urgentemente

Los niños pueden tener accidentes graves o enfermedades que, si empeoran, pueden requerir que se llame de inmediato al pediatra. Un punto clave es saber los horarios que maneja el profesional y las distintas formas de contacto, así se podrá saber si se lo puede llamar en el caso de una emergencia.

Si se tiene un niño pequeño, especialmente un recién nacido o un bebé que aún no puede expresar dónde le duele o lo qué siente se genera un momento de desconcierto para los padres, especialmente necesitarían saber si tienen que llamar al pediatra o la consulta con el profesional puede esperar hasta la consulta de rutina.

Generalmente los padres primerizos suelen llamar más que los padres que tienen más hijos. Esto se debe a la inexperiencia que los puede llevar a obsesionarse, cuando aparece el menor síntoma que no entiendan llamarán al médico rápidamente.

Es muy importante que exista una relación de confianza entre el pediatra y los padres de los niños. Los padres deberán sentirse libres de llamar al consultorio del pediatra, incluso si tienen dudas sobre temas vinculados a la rutina. Se tienen que consultar con el profesional si el consultorio tiene un horario para la atención de las llamadas telefónicas.

Los padres deberán tener en cuenta que el médico no podrá responder a todas las preguntas sin ver personalmente al pequeño. En muchos casos se pedirá que se lo lleve al niño, lo ideal es que se acerque hasta el consultorio.

En la actualidad, gracias a la tecnología se pueden contar con diferentes maneras de comunicación, en la primera cita con el médico pediatra se podrá acordar cuáles serán las mejores maneras de contacto y cómo se deben comunicar con él en el caso de emergencias.

Desde la Academia Americana de Pediatría se ha creado un listado de situaciones en las que se considera cuando se debe llamar al pediatra de forma inmediata. En el caso de que el niño presente alguno de los síntomas que mencionaremos a continuación se tendrá que ir al consultorio o acudir a una guardia médica.

  • Diarrea y vómitos por varias horas en un pequeño de cualquier edad.
  • Erupciones en la piel, especialmente si el cuadro se acompaña de fiebre.
  • Cortes o heridas que requieran de sutura.
  • Resfriado que no mejore con el paso de los días.
  • Dolor de oído con fiebre.
  • Incapacidad de mover los brazos o cojera.
  • Dolores fuertes después de una caída.
  • Dolores punzantes en la zona del abdomen.
  • Dolores generales que no desaparecen después de horas.
  • Sangre en las heces o en la orina.

Existen situaciones en las que llamar al médico no será suficiente, esto es cuando hay un accidente grave o síntomas de mayor gravedad. Estos son los casos en los que estará en riesgo la vida de los niños, por eso, en estas situaciones se deberá llamar al servicio de urgencia para que envíen una ambulancia como ir a un centro hospitalario.

Entre estos casos encontramos:

  • Sangrado que no se detiene aplicando presión en la zona.
  • Convulsiones.
  • Problemas para respirar.
  • Sospecha de intoxicación por ingesta de productos tóxicos.
  • Cambio de color en los labios o en la piel (si se torna púrpura, azul o gris)
  • Rigidez en la zona del cuello.
  • Pérdida de energía y problemas para moverse.
  • Cortes o quemaduras graves en la zona de la cabeza, del pecho o del abdomen, ingle, manos o rostro del pequeño.

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