Este es el principal temor de la mayoría de las mujeres a la hora de pensarse el dejar de fumar, yes que más del 60% de los ex fumadores terminan engordando, es un hecho de que hay personas que se lo piensan por este motivo, pero ese peso que se gana, se puede volver a perder tras hacer dieta.
El peso que se termina ganando no constituye un riesgo para la salud, pero son unos kilos de más que la persona obtiene, y es que se suelen coger debido a la ansiedad de dicha persona, ante la impasividad de no poder fumar, por lo que se lanza a la nevera a comer, lo que termina causando de que tenga unos kilos de más, pero todo esto se termina pasando una vez se calma la ansiedad, por lo que a partir de ese momento no estaremos cogiendo más peso.
La nicotina del tabaco modifica el metabolismo, incrementando el consumo energético y disminuyendo artificialmente la masa grasa del organismo. Cuando se deja de fumar y se mantiene la misma ingesta calórica se tiende a ganar peso, por lo que tenemos que tener claro, que en el momento en el que dejemos de fumar, debemos de dejar de ingerir calorías, por lo que de esta manera estaremos suavizando las consecuencias y volviendo a cambiar el metabolismo, para que se acostumbre al rechazo de la nicotina y no haga que terminemos cogiendo más peso, no importa el coger peso, ya que lo importante para nosotros es el poder dejar de fumar.










