Hay que recordar que es muy importante tener en cuenta que la gimnasia prenatal es muy útil, ya que favorece y aumenta la elasticidad de los músculos y órganos que intervendrán durante el parto. Así también alivia ciertas molestias propias del embarazo, tales como dolor de espalda y problemas circulatorios, várices y calambres.
Hay una serie de ejercicios que debes agregar a los que ya vienes practicando; ejercicios para la circulación, para acondicionar la zona del periné y otros que favorecerán la preparación de tus pezones para el momento de la lactancia. Es muy importante que los realices todos los días, durante un lapso de 10 a 15 minutos por lo menos y si es posible, puedes hacerlos en algún momento en compañía de tu pareja para que él colabore contigo actuando como instructor. 
Los ejercicios circulatorios puedes practicarlos sentada, con las piernas extendidas, luego lleva la punta de los pies hacia arriba y hacia abajo sin doblar las rodillas, en la misma posición, haz con los pies círculos en el aire, hacia adentro y hacia afuera, manteniendo los talones apoyados del piso, es recomendable que combines la respiración profunda con los ejercicios que realizas, con esta serie de ejercicios activas la circulación de la sangre, previniendo várices y calambres.
Los ejercicios para el acondicionamiento perineal, lo puedes realizar sentada en el suelo con las plantas de los pies pegadas una contra otra, agárrate los tobillos y llévalos hacia el cuerpo lo más que puedas, y comienza a aletear tus piernas como el aleteo de las mariposas. Un ejercicio para la pelvis es estando sentada en posición de gateo con los brazos estirados y gatea como un bebé.
Ejercita tus pezones tomándolos entre tus dedos índice y pulgar y estíralo hacia afuera y aplícale un movimiento circular, como si hicieras girar una metra entre tus dedos. Este ejercicio debe ser practicado especialmente por aquellas mujeres que tienen el pezón corto.










