Hasta hace poco, los vendajes característicos utilizados con el kinesiotaping -de colores- se veían exclusivamente en deportistas de élite; “aunque a día de hoy ya han salido de los terrenos de juego y su uso está cada vez más extendido para el público en general, explica Pablo César García, profesor de Fisioterapia de la Universidad Europea de Madrid y director de la Formación en Kinesio Tape.
Las diferencias entre los vendajes tradicionales y las bandas que se usan en kinesiotaping son claras: estas últimas son adhesivas y elásticas, se estiran hasta un 130 por ciento y se adaptan con facilidad a cualquier parte del cuerpo. Esto permite controlar la presión que se quiere ejercer en cada punto y, a la vez, evitar la rigidez, argumenta Pablo César García.
Además, son más cómodos para el paciente, ya que transmiten menos tensión al cuerpo, son más finas, transpirables, pueden mojarse sin que se despeguen y, por tanto, se pueden llevar más tiempo. La técnica está teniendo una estupenda acogida en España. Aunque su uso comenzó en el ambiente casi exclusivamente deportivo, cada vez son más los profesionales del ámbito sanitario que conocen su existencia y fisioterapeutas que la utilizan, asegura este experto.
En el caso de los dolores de espalda, su utilidad está sobradamente demostrada como complemento a otras técnicas de fisioterapia. Tienen dos maneras de actuar: por un lado, sujetan la zona dolorida como lo haría una faja suave, evitando una sobrecarga y corrigiendo la postura, y, por otro, tienen un efecto sobre el dolor. A nivel neurofisiológico las vendas disminuyen los impulsos nociceptivos/dolorosos que llegan al cerebro al ejercer presión sobre la zona y modulando además el funcionamiento del resto de los receptores que nos informan del frío, el calor, el dolor y que se desajustan ante la aparición del dolor. Con la aplicación de estas tiras conseguimos sensación de alivio mucho más rápidamente que si no se llevara nada.
Modificación de la postura
Pablo César García explica que en los casos de dolencias agudas se necesita poco tiempo para la recuperación del paciente. Si, por el contrario, el dolor responde a una patología crónica, será necesario más tiempo y un abordaje más integral puesto que los cambios que se han generado alrededor de la articulación son más difíciles de cambiar. En este último caso, los vendajes se utilizan sobre todo para modificar la postura.
“Con una altísima frecuencia, detrás de un dolor de espalda hay una mala postura sostenida en el tiempo. Los músculos se acortan y debilitan y se producen cambios titulares que la vuelven más rígida. A veces el deterioro que se produce es tan grande que puede llegar a ser irreversibleâ€, explica. En estos casos en los que es necesario un cambio postural, además de aliviar el dolor, cuando el paciente se mueve más allá de la zona ideal, la tensión de las vendas avisa y facilita que las articulaciones y el paciente en general retorne a esa posición inicial de equilibrio postural.
Además de la aplicación de las vendas, es imprescindible que los pacientes tomen conciencia del cambio que tienen que hacer y se impliquen en la reeducación de su cuerpo con otras acciones como la adaptación del mobiliario en el puesto de trabajo, evitar movimientos que pueden resultar lesivos etc. Las vendas son una ayuda, pero en ningún caso sustituyen la voluntad que tiene que tener el paciente para revertir su situaciónâ€, concluye Pablo César García.
Fuente: elconfidencial
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Hola, os dejo un enlace con estudios sobre kinesiotaping. Espero que os sea de utilidad.
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