Es la más común en la infancia. El virus habita en la materia fecal de los infectados. Otras fuentes de transmisión del virus de la hepatitis A son las verduras, las frutas, las hortalizas, los mariscos y agua contaminada. Esta enfermedad solo se tiene una vez ya que luego de la recuperación, no es posible volver a tenerla.
Prevención de la hepatitis A, se deben lavar las manos después de ir al baño y mantenerlas siempre limpias especialmente antes de ingerir alimentos, desinfectar bien la fruta y la verdura sobre todas aquellas que se consumen con cáscara, no consumir mariscos crudos, y tener la vacuna preventiva de la hepatitis A.
Hepatitis B y C
Estos tipos de hepatitis son las más peligrosas y se pueden convertir en crónicas. Aquí los más propensos de contraerlas son los jóvenes y los adolescentes. La transmisión de este virus es a través de la sangre u otros fluidos corporales, en definitiva poseen las mismas vías de contagio que el VIH.
Prevención de la hepatitis B y C, evitar el suministro de drogas, protegerse al mantener relaciones sexuales si la persona tiene la enfermedad, mantener buena higiene en las manos y vacunarse contra la hepatitis B.
Los síntomas que presentan las personas con hepatitis son: fiebre, vómitos , se siente igual a que si se estuviera engripado, fatiga, la piel queda de color amarillo y los ojos blancos, la orina es de color muy oscuro, casi negro, y la materia fecal de color muy claro, perdida del peso e inapetencia.
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