El principal síntoma es el dolor, con la lesión aguda que genera altos niveles de dolor en algunos casos, que se deposita en un dolor sordo con fuertes dolores y espasmos al intentar realizar algún movimiento. La víctima trata de mantener su cuello lo más quieto posible durante este período para evitar que el dolor aumente.Una vez que el período agudo se instala, el dolor será más como un dolor sordo, llegando a un dolor menor si el cuello se mantuvo en una postura correcta.El reposo será mucho más cómodo en una posición en la cual el cuello se mueva y realice la menor fuerza posible. Otros síntomas que se presentan pueden incluir debilidad muscular en uno o en ambos brazos, sobre todo el dolor impide el uso vigoroso de los brazos, pero puede haber un daño directo en el nervioso o inflamación que puede hacer que un músculo o varios músculos se debiliten más de lo esperado. La alteración de las funciones sensoriales de los nervios que salen del cuello y de la médula espinal también son comunes, con alteraciones en las sensaciones que pueden incluir las relacionadas con el tacto o el frío y el calor. Las perturbaciones graves en el funcionamiento de los nervios sensoriales en el brazo o el cuello es un factor negativo para los problemas a largo plazo con el cuello. También es muy común presentar dolores de cabeza.
La evaluación médica es siempre importante, sobre todo si se presentan síntomas tales como mareos, visión doble o dificultades para tragar.






