Es importante que aprendas a relajarte para liberar las tensiones que puedan haberse acumulado en los músculos del cuerpo, producto de las actividades, las presiones y las responsabilidades de la vida diaria. Las tensiones son las responsables de tantos problemas físicos que sufre actualmente la sociedad, porque nos dejamos llevar por ellas hasta el extremo que nos controlan en lugar de ser nosotros quienes controlemos nuestro cuerpo y nuestra mente.
La mujer embarazada puede practicar en cualquier momento la relajación en especial cuando está sola y tranquila, preferiblemente antes de dormir, antes de tomar la siesta, y al despertarse en la mañana. Hay una técnica llamada autogenia, y esta consiste en la concentración – relajación (apretar – aflojar) de cada segmento del cuerpo. Este tipo de ejercicio se considera de mucho interés más que otros, ya que éste ejercicios está más ligado a la experiencia que vivirá la mujer durante el proceso de parto, el cual consiste en contracciones y relajaciones del útero.
La relajación junto con las posturas, ejercicios y modalidades respiratorias completarán tu preparación para el logro de un embarazo saludable y un parto natural y feliz. Para practicar la relajación, busca una posición cómoda y agradable, que nada te moleste, luego cierra suavemente los párpados, y con los ojos cerrados inspira profundamente, llena tus pulmones de aire y luego lo botas y sentirás como la tensión comienza a desvanecerse. Ahora intenta estirar al máximo los dedos de tus pies, luego los recoges y mantén esa sensación mientras cuentas mentalmente del 1 al 5. De igual manera estira y contrae cada uno de los músculos tensos de tu cuerpo, y a medida que vas haciendo eso te irás mentalizando las siguientes frases, mi embarazo es saludable, mi parto será natural y feliz, me siento tranquila y segura, estoy relajada, y para finalizar cuentas mentalmente del 1 al 5 y lentamente abre tus ojos. Con estas técnicas relajarás tus zonas tensas y te mantendrás calmada durante el día.










