Desde que reservas hasta que sales con tu plan de tratamiento: qué pasa en cada paso, qué te van a preguntar y qué puedes preparar para que la primera sesión sirva de verdad.
En colaboración con Serenna · software para clínicas de fisioterapia
En 30 segundos
- Puedes ir al fisio sin volante médico en una clínica privada.
- Al reservar, di que es primera visita: dura más porque incluye la valoración.
- Contesta al recordatorio de WhatsApp: confirmar o cambiar la cita ahí es lo más rápido.
- Lleva informes, pruebas de imagen y ropa cómoda.
- Sal de la consulta entendiendo tu plan: qué tienes, cuántas sesiones y qué hacer en casa.
¿Cómo pido cita con un fisioterapeuta?
Hoy hay cuatro formas, y conviene elegir según lo que necesites:
- Por teléfono. Útil si tienes dudas sobre si tu problema es para fisio o si necesitas un horario muy concreto. Inconveniente: solo funciona en horario de clínica y, si el fisioterapeuta está tratando, muchas veces nadie lo coge.
- En persona. Útil si la clínica te pilla cerca o quieres conocerla antes de empezar: ves las instalaciones, resuelves dudas cara a cara y sales con la cita apuntada. Inconveniente: tienes que desplazarte en horario de apertura y, si el fisioterapeuta está con un paciente, puede que te toque esperar.
- Por WhatsApp. Cómodo y deja constancia escrita de la hora acordada. La respuesta puede tardar si la clínica no tiene a nadie pendiente del móvil.
- Reserva online. Eliges día y hora tú mismo desde la web de la clínica o desde Google, a cualquier hora y sin esperar respuesta. Ves los huecos libres de verdad y la cita queda confirmada al momento.
Así lo hace Serenna
Con Serenna, cada clínica tiene su propia página de reservas online, abierta las 24 horas, los 7 días de la semana. El paciente ve los huecos libres de su fisio y reserva en un minuto. La cita entra en la agenda de la clínica de forma automática, sin llamadas y sin que nadie tenga que apuntarla a mano.
- Asignación automática. Serenna elige el fisio y la sala libres, así no se pisan las citas.
- Recordatorios automáticos. El paciente recibe un aviso antes de su cita y se reducen las ausencias.
- Lista de espera. Si no hay hueco, el paciente se apunta y puede recibir un aviso por WhatsApp cuando se libera una cita.
- Bonos desde la web. El paciente puede comprar o pedir su bono de sesiones en la misma página de reservas, con pago online si la clínica lo tiene activado.
Al pedir la primera cita, di que es una primera visita. Suele durar más que una sesión normal (la valoración lleva su tiempo) y la clínica la reserva de otra forma. Aprovecha también para preguntar el precio, si trabajan con tu seguro o mutua y si tienes que llevar algo.
Un consejo si aún no has elegido clínica: pregunta si tienen reserva online y recordatorio por WhatsApp. Parece un detalle, pero te ahorrará llamadas, esperas y olvidos durante todo el tratamiento.

¿Para qué sirve el recordatorio que te llega por WhatsApp?
Es normal que la cita se pida con días de antelación y que, entre medias, se te olvide o te surja algo. Por eso muchas clínicas envían un recordatorio automático por WhatsApp uno o dos días antes, con el día, la hora y la dirección.
+11 %
Con un recordatorio, es un 11 % más probable que acudas a tu cita, según una revisión de 2026 con más de 8.000 pacientes (Al-Turbag y colaboradores). Serenna va un paso más allá: si no puedes ir, respondes a ese mismo mensaje y su asistente con IA te propone otra hora al instante, también de noche o en fin de semana. Y tu hueco se puede ofrecer a quien está en lista de espera, así nadie se queda sin fisio.
Faltar sin avisar no solo te hace perder la cita: también deja un hueco que otro paciente con dolor podría haber aprovechado. Lo útil es contestar a ese mensaje:
- Si vas, confírmalo. La clínica sabe que te espera.
- Si no puedes, dilo cuanto antes y pide otra hora en el mismo chat.
- Si tienes una duda de última hora («¿llevo la resonancia?», «¿hay aparcamiento?»), es el momento de preguntarla.
Así lo hace Serenna
Con Serenna, el recordatorio sale solo, sin que nadie de la clínica tenga que enviarlo. El paciente contesta en el mismo chat para confirmar o cambiar la cita, y la clínica ve todas las conversaciones en una única bandeja de WhatsApp. Fuera de horario, un asistente con inteligencia artificial resuelve lo sencillo (horarios, cambios de cita) y deja el resto al equipo.
¿Qué pasa al llegar a la clínica?
Llega 5 o 10 minutos antes. La primera vez hay un pequeño trámite:
1. Tus datos. Nombre, teléfono, DNI si vas a pedir factura, y los del seguro si lo usas.
2. Dos papeles que conviene distinguir. Uno te informa de cómo se van a tratar tus datos de salud: quién es el responsable, para qué se usan y cómo ejercer tus derechos. Para usarlos en tu tratamiento la clínica no necesita tu permiso, pero sí tiene que explicártelo. El otro es el consentimiento para el tratamiento: normalmente basta con que lo aceptes de palabra después de que te expliquen qué te van a hacer, aunque en técnicas invasivas como la punción seca lo habitual es firmarlo por escrito.
3. Ropa cómoda. Lleva o ponte algo que permita ver y mover la zona que te duele (pantalón corto para rodilla o tobillo, camiseta de tirantes para hombro o cuello).
Así lo hace Serenna
Sin papeles ni carpetas: con Serenna, el paciente firma los documentos desde su propio móvil y quedan guardados al momento en su ficha, junto al resto de su historia clínica.
Lista para no olvidar nada
- DNI y tarjeta del seguro o mutua, si la usas
- Informes médicos y pruebas de imagen (radiografía, resonancia, ecografía)
- Lista de la medicación que tomas
- Volante o prescripción del médico, si tu seguro lo pide
- Ropa que deje ver y mover la zona
¿Qué te hacen en la valoración de fisioterapia?
La primera sesión no es solo «tratar»: la parte más importante es entender qué te pasa. Suele tener tres partes.
1. La entrevista. El fisioterapeuta te preguntará:
- Dónde te duele exactamente y si el dolor se mueve o se extiende.
- Cuándo empezó y cómo (un golpe, un mal gesto, poco a poco).
- Qué lo empeora y qué lo alivia.
- Cuánto te duele, normalmente en una escala del 0 al 10. Esa nota se apunta para comparar en las siguientes sesiones.
- A qué te dedicas, qué deporte haces y qué quieres volver a hacer.
2. La exploración. Te pedirá que hagas algunos movimientos, medirá hasta dónde llegas, tocará la zona y hará pruebas concretas para descartar o confirmar lesiones.
3. El plan. Al final debería explicarte qué cree que tienes, cuántas sesiones calcula, qué vais a hacer en ellas y qué tienes que hacer tú en casa.
Todo esto queda en tu historia clínica: lo que contaste, lo que encontró, la nota de dolor y el plan. Así, en la siguiente visita, aunque te atienda otro compañero, no tendrás que contarlo todo otra vez.
Así lo hace Serenna
En Serenna, el fisio marca la zona exacta del dolor en un dibujo del cuerpo con cuatro vistas y más de 50 zonas, y apunta tu nota de dolor del 0 al 10 en cada sesión. Así se ve de un vistazo cómo cambia de una visita a otra, y cualquier compañero que te atienda tiene toda tu historia delante.
Pregunta sin miedo. Por ejemplo: «¿qué crees que tengo?», «¿cuándo debería notar mejoría?», «¿qué no debo hacer mientras tanto?». Una buena valoración termina con un paciente que entiende su plan.
Al terminar: la factura y los bonos
Es la parte que más se olvida y la que más dinero puede costarte. Una factura incompleta puede hacer que el seguro retrase o rechace tu reembolso, y casi siempre se evita con dos minutos de atención al salir de la consulta.
¿Tu seguro te paga directamente o te devuelve el dinero?
Antes de la primera sesión, aclara cuál es tu caso, porque cambia lo que tienes que pedir:
- Clínica concertada con tu mutua. La clínica está en el cuadro de tu seguro: normalmente no pagas nada o solo un copago, pero suele hacer falta una autorización previa de la mutua. Pídela antes de ir.
- Seguro de reembolso. Vas a la clínica que quieras, pagas tú y después el seguro te devuelve una parte. Aquí la factura es la clave: sin una factura correcta, no hay reembolso.
Lo que debe poner tu factura (revísalo antes de irte)
- Número de factura y fecha en la que se emite.
- Nombre o razón social y NIF de la clínica o del fisioterapeuta, con su dirección.
- El número de colegiado del fisioterapeuta que te ha tratado.
- Tu nombre completo y tu DNI. Si la factura no va a tu nombre, el seguro no te la acepta.
- El concepto detallado: «sesión de fisioterapia», el tipo de tratamiento y la fecha de cada sesión.
- El importe de cada sesión y el total.
- La frase que indica que va exenta de IVA, con la ley que lo permite. La fisioterapia es un servicio sanitario y normalmente no lleva IVA, pero la factura tiene que decirlo.
Ojo: un ticket no es una factura
El tique o recibo que te dan al pagar con tarjeta no lleva tus datos, así que no sirve para el seguro. Pide siempre la factura completa a tu nombre. Y si ves un error (un nombre mal escrito, una fecha que no cuadra), pide que te la corrijan: la clínica hará una factura rectificativa, no basta con tacharla a mano.
Tres consejos para no perder el reembolso
- Pide la prescripción del médico antes de empezar. Muchas pólizas la exigen para la fisioterapia, y conseguirla después cuesta más.
- No acumules facturas. Muchos seguros dan un plazo para presentarlas. Compruébalo en tu póliza y envíalas cada mes, o al terminar el tratamiento si es corto.
- Guarda una copia digital. Hazle una foto o guarda el PDF: si el seguro pierde el original o te pide algo más, lo tendrás a mano.
¿Y en la declaración de la renta? En la parte estatal del IRPF la fisioterapia no se desgrava. Algunas comunidades autónomas tienen deducciones por gastos de salud, así que conviene mirar las de la tuya y guardar las facturas por si acaso.
Si te ofrecen un bono de sesiones
Los bonos suelen salir más baratos por sesión, pero antes de pagar pregunta:
- Cuántas sesiones incluye y cuánto cuesta cada una frente a la sesión suelta.
- Cuánto tiempo tienes para usarlas y qué pasa con las que te sobren.
- Qué ocurre si cancelas con tiempo: si la sesión se pierde o se guarda para otro día.
- Cómo se factura: de una vez al pagar el bono o sesión a sesión. Si usas un seguro de reembolso, pregúntale cuál de las dos acepta.
Así lo hace Serenna
Con Serenna, la clínica no tiene que hacer facturas a mano ni revisar nada de esta lista: todo el proceso, desde que se cobra la sesión hasta que el paciente tiene su factura en el correo, va solo.
- Facturas que se preparan solas. Al cobrar, Serenna genera la factura electrónica con los datos de la clínica y del paciente, la exención de IVA sanitaria ya aplicada y la numeración correlativa. Sale correcta a la primera.
- Directa a tu correo. El paciente la recibe por email, lista para enviarla al seguro o guardarla para la renta. Nada de papeles que se pierden.
- Errores corregidos en un par de clics. Si hay que cambiar algo, Serenna hace la factura rectificativa, como pide la normativa, sin tachones ni facturas duplicadas.
- Bonos y packs sin dudas. Serenna lleva la cuenta de las sesiones gastadas y las que quedan, y permite pagar con el bono incluso una cita ya atendida que estaba pendiente.
- Cobros y caja al día. La clínica ve los cobros del día, hace el cierre de caja y consulta sus cifras en un panel, sin hojas de cálculo.
- Mutuas y copagos. Para las clínicas que trabajan con aseguradoras, Serenna controla las sesiones autorizadas, divide el cobro entre el paciente y la mutua y prepara las liquidaciones.
Resultado: el paciente se va con su factura bien hecha, y el fisio dedica ese tiempo a tratar, no a hacer papeleo.
Preguntas frecuentes
¿Necesito un volante del médico para ir al fisio?
En una clínica privada, no. Puedes ir directamente. Algunas mutuas sí lo piden para cubrir las sesiones: pregúntalo al pedir cita.
¿Cuánto dura la primera sesión de fisioterapia?
Suele ser más larga que las siguientes porque incluye la valoración. Confírmalo al reservar.
¿Qué hago si no puedo ir?
Avisa en cuanto lo sepas. Lo más rápido suele ser contestar al recordatorio de WhatsApp y pedir otra hora.
¿Pueden ver mis datos otras personas?
Solo quien participa en tu atención y, si paga tu seguro, lo necesario para autorizar o pagar las sesiones. La clínica debe explicarte quién trata tus datos y cómo pedir verlos o corregirlos. La historia clínica, por ley, se guarda al menos cinco años.
Sobre Serenna. Serenna es el software para clínicas de fisioterapia hecho en España que reúne en un solo programa todo lo que aparece en esta guía:
- Reserva online 24/7 con la agenda real de la clínica y lista de espera.
- Recordatorios y atención por WhatsApp, con asistente de IA fuera de horario.
- Firma de documentos desde el móvil del paciente.
- Historia clínica con dibujo del cuerpo y escala de dolor en cada sesión.
- Facturación con la exención de IVA sanitaria y control de bonos.
Si estás eligiendo programa para tu clínica, mira esta comparativa de software de fisioterapia: 10 programas con sus precios en una sola página.
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Fuentes: Al-Turbag M y colaboradores. «A systematic review and meta-analysis of appointment reminders for enhancing hospital attendance». Journal of Hospital Management and Health Policy, 2026; vol. 10. · Ley 41/2002, básica reguladora de la autonomía del paciente (artículos 8 y 17).









