Si después de la relajación, la mujer embarazada continua tensa y sigue con tensión en algunos músculos de su cuerpo, se sugiere practicar con su esposo la técnica de presión y el calor de la mano. Muchas mujeres han disfrutado de sus bondades, porque sobre todo les ayuda a vinculase e integrarse más a su pareja, lo que causará un gran beneficio para ambos, y de igual modo para el bebé.
La mujer puede acostarse en una posición cómoda, respirar profundamente y relajarse. Luego contraer los músculos de las diferentes partes del cuerpo, hasta localizar la zona de tensión, en dicha zona tu pareja debe colocar una de sus manos, ejercer presión y calor, a la vez de manera cálida y firme el hombre debe decir a la embarazada, relájate!, de inmediato la mujer sentirá la energía que fluye hacia él y es en ese momento que el hombre quite su mano, desaparecerá la tensión de dicho músculo.
Por ejemplo para relajar los brazos, contrae el brazo que se encuentra en dirección a tu pareja, mientras él oprime tu espalda con sus manos y comienza a masajearte muy lentamente en dirección a la muñeca, colocando una mano en la parte interior del brazo y la otra mano en la parte exterior, siguiendo su forma. La mujer embarazad debe hacer el mayor esfuerzo para mantenerse relajada durante el masaje. Luego contrae el otro brazo y continúen con el mismo procedimiento.
Para relajar los músculos alrededor de los ojos, la mujer embarazada debe alzar sus cejas hasta que el cuero cabelludo esté tenso, luego coloca las manos de tu esposo sobre tu cabeza en forma de cúpula, él hombre deberá hacer presión hasta que la mujer comience a sentir alivio en la tensión de su cabeza. Luego para aliviar el dolor de cabeza se recomienda que el hombre coloque sus dedos en la sien de cada lado de la cabeza y masajear hasta que la presión que siente la mujer desaparezca por completo.










