Las épocas de crisis y carestías son propicias para los pícaros que se dedican a intentar pescar a río revuelto e idear timos contra la salud. En la época de la postguerra española un timo frecuente era, además de otros muchísimos, la leche í¢â‚¬Ëœlavadaí¢â‚¬â„¢, es decir, leche rebajada con agua. Hoy en día, aunque la situación no es ni muchos menos tan desesperada como entonces, también hay quien intenta dar gato por liebre.
Tampoco el caso de que hoy hablaremos tiene nada que ver con el tristemente caso del aceite de colza, que tan trágicas consecuencias originó, o de otros fraudes alimentarios con consecuencias desastrosas para las personas. Comer arroz para perros no es malo para la salud, pero es un fraude por cuanto se presenta como arroz normal de consumo humano. No es malo para la salud pero es un arroz de más baja calidad que el que supuestamente compramos, que tiende a pegotearse y es inservible para la realización de muchos platos.
Según algunas cooperativas arroceras, gran parte del arroz que se vende para consumo humano está destinado, en sus orígenes, a consumo animal.
Sin embargo, en España hay arroz de excelente calidad, y con el cual podría abastecerse a la población largamente. Los arroces de baja calidad, entre cuyos granos se encuentra un buen porcentaje de granos partidos, destinados para el mejor amigo del hombre, se encuentran disponibles en grandes ofertas de supermercados y superficies comerciales, aunque aún no se han revelado las marcas.
Los arroceros españoles protestan. Afirman que un arroz de gran calidad se almacena en sus cooperativas sin que la administración í¢â‚¬Ëœmeta manoí¢â‚¬â„¢ a la introducción de arroz partido, de baja calidad, mezclado con arroz de consumo humano.
Algunas cooperativas arroceras han denunciado esta fraudulenta costumbre que cada vez está teniendo más cabida en el mercado español. Según los portavoces de las cooperativas, por el momento sus protestas no han encontrado eco en los departamentos correspondientes. Según ellos, no se hace absolutamente nada para analizar la calidad del arroz que se vende.







