El dolor en la parte externa de la cadera es frecuente y puede aparecer al caminar, subir escaleras, levantarse de una silla o dormir sobre ese lado. Una de las causas más habituales es el síndrome de dolor trocantérico mayor (GTPS, por sus siglas en inglés), término que engloba problemas de los tendones glúteos y otras estructuras de la zona lateral de la cadera.
A veces se habla de “bursitis trocantérea”, pero hoy se sabe que el dolor lateral de cadera no siempre se explica por una bursitis aislada. Por eso suele ser más útil hablar de síndrome de dolor trocantérico o tendinopatía glútea.
Síntomas habituales
- dolor localizado en la parte externa de la cadera;
- molestia al dormir sobre el lado afectado;
- dolor al subir escaleras o caminar cuesta arriba;
- molestias al cruzar las piernas;
- dolor al permanecer apoyado sobre una sola pierna;
- sensibilidad al presionar la zona lateral de la cadera.
El cuadro puede confundirse con dolor lumbar, artrosis de cadera u otros problemas. Si el dolor cambia de localización o baja por la pierna, conviene hacer una valoración adecuada. En FisioStar puedes consultar también nuestra guía sobre lumbalgia y señales de alarma.
Por qué aparece
Muchas veces no existe una lesión concreta. El dolor puede surgir después de un cambio de carga: empezar a caminar más, retomar deporte, aumentar desniveles, pasar más tiempo de pie o, en algunos casos, disminuir mucho la actividad y perder capacidad muscular.
Los servicios de fisioterapia del NHS describen el GTPS como un problema relacionado con la capacidad de las estructuras laterales de la cadera para tolerar carga. Eso explica por qué la recuperación suele centrarse en gestionar la actividad y recuperar fuerza de forma progresiva.
Qué suele empeorarlo
- dormir directamente sobre la cadera dolorosa;
- estar mucho tiempo con las piernas cruzadas;
- apoyarse siempre sobre una misma cadera al estar de pie;
- aumentar bruscamente caminatas, carrera o cuestas;
- repetir ejercicios que comprimen la zona y aumentan claramente el dolor.
Qué puedes hacer al principio
El objetivo inicial no es dejar de moverse por completo, sino reducir temporalmente las actividades que disparan el dolor y mantener aquellas que se toleran bien.
- Evita dormir sobre el lado doloroso; una almohada entre las rodillas puede resultar más cómoda.
- Reduce durante unos días o semanas la cantidad de cuestas, escaleras o carrera si empeoran claramente los síntomas.
- Intenta repartir el peso entre ambos pies cuando estés de pie.
- Mantén actividad general tolerable, sin buscar reposo absoluto.
Ejercicios de fuerza: por qué son importantes
La carga progresiva de la musculatura glútea suele formar parte del tratamiento conservador. El ejercicio debe ajustarse a la tolerancia de cada persona y progresar poco a poco.
1. Abducción de cadera tumbado
Tumbado sobre el lado no doloroso, con la pierna superior alineada con el cuerpo, eleva lentamente la pierna y vuelve a bajarla. Empieza con pocas repeticiones y aumenta solo si el dolor se mantiene controlado.
2. Abducción de pie
De pie junto a una superficie estable, separa la pierna afectada hacia un lado sin inclinar el tronco. Trabaja de forma lenta y controlada.
3. Puente
Tumbado boca arriba, con rodillas flexionadas, eleva la pelvis apretando glúteos y desciende de forma controlada. Si se tolera bien, puede progresarse con más repeticiones o variantes.
4. Pasos laterales
En fases posteriores, los pasos laterales —con o sin banda elástica— permiten aumentar la carga sobre abductores y estabilizadores de cadera.
5. Step-up
Subir y bajar de un escalón de forma controlada puede ser una progresión útil cuando caminar y los ejercicios básicos se toleran bien.
¿Cuánto dolor es aceptable durante el ejercicio?
No existe una regla universal. Como orientación, el ejercicio no debería provocar un aumento importante y sostenido del dolor. Si el dolor se dispara durante la sesión o queda claramente peor al día siguiente, suele ser una señal para reducir volumen, dificultad o rango de movimiento.
¿Cuánto tarda en mejorar?
La evolución es variable. Algunos cuadros mejoran en semanas y otros necesitan varios meses. Los materiales clínicos del NHS señalan que muchas personas mejoran de forma significativa en un periodo aproximado de 3 a 6 meses, aunque puede ser más largo si el problema lleva tiempo o hay recaídas.
Cuándo consultar con urgencia
Busca valoración médica urgente si:
- el dolor aparece tras una caída importante y no puedes apoyar la pierna;
- la cadera está muy caliente, hinchada y tienes fiebre;
- existe una pérdida súbita importante de movilidad;
- aparece debilidad marcada o un deterioro rápido.
Cuándo pedir valoración de fisioterapia
Si el dolor lleva varias semanas, limita tus actividades o no mejora con cambios razonables de carga, un fisioterapeuta puede ayudarte a diferenciar el origen del problema, adaptar el ejercicio y planificar una progresión.
En dolores de cadera también es importante valorar la región lumbar y otros diagnósticos que pueden dar síntomas similares, como la meralgia parestésica.
Fuentes
- Kingston and Richmond NHS Foundation Trust — Greater trochanteric pain syndrome.
- NHS Scotland — GTPS.
Este contenido es informativo y no sustituye una valoración individual. Si tienes dolor persistente, síntomas de alarma o dudas sobre el diagnóstico, consulta con un profesional sanitario.









