El pie de atleta es una infección muy contagiosa causada por un hongo que normalmente se da entre los dedos de los pies, aunque también puede encontrarse en otras áreas del cuerpo como las uñas de los pies, de las manos, el cuero cabelludo y los lugares húmedos como las axilas o los genitales.
El hongo ataca más a menudo los pies porque los zapatos crean un ambiente cálido, oscuro y húmedo que facilita su crecimiento. Por este motivo este tipo de afecciones son más habituales en verano ya que los pies sudan más. Además el riesgo de contagiarse aumenta en piscinas, playas o gimnasios.
Uno de los síntomas más importantes que nos avisa de un posible caso de hongos es cuando vemos que las uñas varían de textura o de color. En algunos casos también se observa un olor muy fuerte. Aunque los hongos suelen salir en las uñas también pueden salir entre los dedos y otras partes del pié. Además, el picor fuerte y la desescamación de la zona son los síntomas más comunes.
Las cremas o polvos antimicóticos de venta libre pueden ayudar a controlar la infección. Generalmente contienen clotrimazol, miconazol o tolnaftato. Si el pie de atleta no mejora en 2 a 4 semanas o reaparece con frecuencia, acuda al médico. Éste puede recetarle medicamentos antimicóticos más fuertes, como ketoconazol o terbinafina. Los antibióticos pueden ser necesarios para tratar infecciones bacterianas que se presentan por el rascado.
Algunos remedios naturales pueden ser muy beneficiosos también, como aplicar vinagre o bicarbonato. Conviene recordar que los tratamientos o remedios naturales para los hongos de los pies deberán seguirse durante varios meses ya que hay que tener en cuenta que el crecimiento de la uña es muy lento y por tanto los cambios tardarán meses en observarse.
El mejor remedio es sin duda, la prevención. Usar chanclas en lugares públicos, secarse cuidadosamente después del baño y mantener la higiene corporal son consejos suficientes para no padecer esta dolencia. Además, los deportistas y las personas que frecuentan habitualmente piscinas o gimnasios deben tener especial precaución para no contagiarse ya que son los pacientes con más posibilidades de sufrir este tipo de dolencia, de ahí el popular nombre “pie de atleta”.










