Formas de desgarro y CÓMO TRATARLAS DE FORMA CASERA

La práctica deportiva regularmente puede traer, como consecuencia negativa, algún desgarro o lesión muscular. Estas suceden con mayor regularidad si no cuidamos adecuadamente el cuerpo antes, durante y después de la práctica deportiva. De todas formas, aún realizando todos los cuidados y teniendo precaución, el deportista está expuesto a las lesiones. Por eso, aprender a tratar de forma natural, adecuada y rápida los desgarros ayudará a obtener un desarrollo físico óptimo y a reducir al mínimo la aparición de lesiones.

Los desgarros musculares surgen cuando realizamos una exigencia física mayor a la que nuestro cuerpo está preparado. Eso genera pequeñas rupturas de las fibras musculares que normalmente ocurren luego de un tirón o un impacto de intensidad alta. El desgarro es una lesión frecuente y hay distintas estrategias caseras que podemos implementar para ayudar en su rápida recuperación.

¿Qué movimientos pueden causar un desgarro muscular?

A veces los movimientos más simples son los que ocasionan un desgarro debido a una mala postura o a un pequeño movimiento mal realizado. Levantar un bolso, una mochila, levantar algo de forma abrupta, existen diferentes movimientos que pueden ocasionar un desgarro. Lo más común es sentir una sensación de quemazón en la zona afectada. Los niveles del desgarro muscular pueden leve, medio o severo.

Un desgarro leve es propio de un músculo extendido. Allí hay una molestia leve y el desgarro en la zona muscular es de menos del 5%. Hay dolor al moverse, pero con un poco de reposo en casa la lesión debe sanar.

El desgarro medio se reconoce inmediatamente porque el dolor es permanente y a veces puede aparecer un bulto bajo la piel. El músculo no está roto del todo, pero existe una lesión que requiere tratamiento y no va a sanar únicamente con el reposo.

Los desgarros severos surgen cuando el músculo está roto. Se nota al instante porque emerge un color morado por el sangrado interno y la partición del músculo. Los desgarros severos vienen acompañados de un crujido súbito y la imposibilidad de mover la zona específica.

¿Qué remedios y técnicas caseras nos pueden ayudar a tratar un desgarro?

En cualquier caso, sea un desgarro leve, moderado o severo, lo más importante es detenernos y aplicar una compresa fría para ayudar a reducir la inflamación. Si no podemos movernos, pide ayuda para conseguir asistencia médica cuanto antes. El frío ayuda también a evitar la incidencia del desgarro.

El reposo y un vendaje bien aplicado son dos consejos caseros muy importantes a la hora de trabajar sobre un desgarro muscular. El reposo porque permite reducir la inflamación y dejar de forzar el movimiento del músculo, y la venda porque si está bien apretada reducirá el movimiento de la zona en cuestión. Hay que tener cuidado de no oprimirla zona. El vendaje correcto es aquél que ayuda a restringir el movimiento pero sin ocasionar dolor. Además, trata de mantener el miembro afectado en alto para que no se acumule presión sanguínea en la zona dañada.

Estos son dos consejos para tratar los desgarros en casa. Seguiremos analizando las posibilidades y formas del tratamiento de los desgarros continuando con las alternativas cuando estamos frente a una lesión de tipo severo.

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