Cómo Hacer Llevadero el Acompañamiento en el Hospital

Existen situaciones en las que se requiere un ingreso hospitalario para tener un mayor seguimiento médico. Y está claro que para ningún paciente, el hospital es su casa. Pero cuando es necesario vivir esta etapa hospitalaria es mejor afrontarla en el hospital. Si hay algo que ocurre en el hospital es ese cambio en la percepción del tiempo. Las horas se hacen eternas y el cansancio acumulado es agotador, especialmente, para los cuidadores que tienen un deseo infinito de retomar su vida normal. ¿Cómo hacer más llevadero el ingreso en el hospital?

Cómo Hacer Llevadero el Acompañamiento en el Hospital

Ideas para pasas las horas

  • 1. La lectura puede ser un beneficio de disfrute. Algunos hospitales ofrecen servicio de biblioteca. Sin embargo, siempre tienes la posibilidad de tomar títulos en préstamo en la biblioteca de tu localidad y llevar algunos libros para ti y otros para el paciente, si tiene ánimo y ganas de leer (esto depende de la dolencia). Además, también puedes entretenerte leyendo la prensa del día. A veces, la etapa de hospital se hace tan larga que tienes la sensación de estar desconectado del mundo. Y leer la presa es un hábito que te ayudará a estar actualizado.
  • 2. Utilizar ropa cómoda, esta es una de las premisas más importantes para fomentar la relajación en este espacio en el que también se viven momentos de tensión. Por ejemplo, la incertidumbre de un diagnóstico de salud. Si vas a estar mucho tiempo en el hospital como cuidador, llévate tus zapatillas de estar en casa.
  • 3. En este tipo de situación se pueden vivir circunstancias incómodas, por ejemplo, recibir visitas no deseadas. Y sin embargo, es muy importante defender los derechos del paciente. Si no tiene ánimo de ver a gente, comunica esta información claramente en el entorno de amigos y familiares más lejanos.
  • 4. Dado que las horas de hospital se pueden convertir en una forma de sedentarismo, es recomendable intentar ir andando hasta el hospital y volver también del mismo modo hasta casa. Así haces ejercicio físico y te aireas un poco más.
  • 5. Bajar a la cafetería del hospital para tomar algo. Observar las vistas desde la ventana. Charlar con el compañero de habitación, son también situaciones habituales en una tarde de hospital. En situaciones de tanta convivencia e intimidad se pueden hacer grandes amigos. Una tarde en la que también puedes dejar volar tu imaginación para visualizar momentos felices de tu vida, o abrir la puerta a nuevas posibilidades de futuro.
  • 6. Intenta conectar a nivel afectivo con el paciente para que el acompañamiento sea real, es decir, para que note el efecto terapéutico de tu presencia en su vida. Por ejemplo, puedes tomarle de la mano en algunos momentos. Mirarle a los ojos, utilizar su nombre al dirigirte a él, sonreírle. En una habitación de hospital, el lenguaje corporal adquiere un mayor valor de consuelo y esperanza. Porque el cariño también es una medicina que cura, o al menos, alivia otros síntomas más molestos. Igual que el propio silencio.
  • 7. Y durante tu estancia en el hospital, también te servirá de entretenimiento poder conectarte a internet desde tu teléfono móvil en ciertos momentos.

Y durante tu paso por el hospital, intenta concentrarte, principalmente, en que todo irá bien. Una buena propuesta de lectura sencilla para momentos de hospital es “El Tiempo. Todo. Locura” de Mónica Carrillo. Poesía para enamorarte de la vida.

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