CONSEJOS para TRATAR una HERNIA DISCAL

¿Qué es una HERNIA DISCAL?

Es una alteración aguda de una enfermedad que aqueja la columna vertebral, el tratamiento inicial es el reposo, el fisioterapeuta puede cooperar con un collar temporal para que el paciente lo use durante el dí­a y de esta forma limitar sus movimientos y otro collar blando para sostén por la noche.

Aprendamos más sobre esta lesión…

La HERNIA DISCAL

Según Carlos Dí­ez, un 20% de la población española tiene hernia discal sin sí­ntomas aparentes

  • La hernia discal se produce como consecuencia de una degeneración del tejido conectivo del anillo fibroso, lo que normalmente ocurre con la edad
  • El 50% de los pacientes se recupera gracias al tratamiento conservador
  • Según los Servicios Médicos Sanitas – Real Madrid, cuando el tratamiento conservador no es eficaz hay que optar por la intervención quirúrgica, como ha ocurrido en el caso de Higuaí­n

En la actualidad, tener una hernia discal es un problema de salud sumamente serio de no tratarse a tiempo. A partir de los 25 años nuestro disco vertebral comienza a envejecer y perder elasticidad y el proceso suele acelerarse en personas fumadoras, obesas y sedentarias. Por tanto, es importante tomar todas precauciones necesarias para mantener sana una de las partes más delicadas del cuerpo.

No es posible establecer el origen natural de la hernia discal con seguridad, aunque muchos expertos creen que existe una cierta predisposición genética que explica determinadas hernias producidas en jóvenes y sin antecedentes de traumatismo. Según Carlos Dí­ez, jefe de los Servicios Médicos Sanitas – Real Madrid, a tenor de los estudios realizados en los últimos años, un 20% de la población española tiene hernia discal sin sí­ntomas aparentes.

¿Qué es una hernia discal?

Una hernia discal surge como consecuencia de una lesión en un disco intervertebral. El disco primero se fisura a nivel del anillo fibroso permitiendo que el núcleo pulposo que se encuentra en el centro del disco se empiece a desplazar hacia atrás, abombando el disco en la parte posterior. Cuando esto sucede, se conoce con el nombre de prolapso discal.

Alrededor del uno por ciento de la población posee incapacidad por su causa.

Es sencillo, la columna vertebral, lo que nos sostiene y mantiene de pie, esos huesos que están en nuestra espalda, tiene tres partes: zona cervical, zona torácica y zona lumbar. Los huesos que componen la columna son las vértebras. Entre cada vértebra hay un disco intervertebral que da movimiento a la columna. Cada disco tiene dos partes, un núcleo compuesto por agua y el anillo fibroso que lo rodea y lo protege. A veces se empieza a debilitar el anillo fibroso y se puede romper, entonces el contenido del disco se desplaza hacia la parte posterior provocando lo que se conoce como hernia discal.

Dependiendo de la comprensión nerviosa, de la fuerza de la misma y de la zona en la que este, se darán diversos dolores en diversas partes del cuerpo o se tendrá sensación de hormigueo.

Las manifestaciones clínicas más frecuentes son el lumbago y la ciática. Los síntomas de la hernia discal aparecen después de hacer ejercicios bruscos, sufrir algún golpe o mantener posiciones incorrectas muy prolongadamente.

Aunque actualmente no existe un tratamiento efectivo a largo plazo que soluciones la hernia discal al margen de la cirugía (y no siempre funciona del todo) si hay un tratamiento ambulatorio ortopédico que consiste en traccionar la zona lumbar mediante un equipo especificamente creado para ello durante un periodo largo de tres meses o más. De este modo las vértebras, poco a poco, se irán separando y dejarán de ejercer presión sobre los discos, se separarán de manera natural por medio de la irrigación de la sangre y las vértebras se sitúan y colocan en un nuevo espacio.

La fisioterapia puede, eso sin duda, ayudar a aliviar los dolores derivados como la ciática, la consecuencia más extendida de la hernia discal.

¿Por qué se produce una hernia discal?

  • Como consecuencia de una degeneración del tejido conectivo del anillo fibroso, lo que normalmente ocurre con la edad. Dicha degeneración y la debilidad consecuente permiten la salida de la porción central gelatinosa del disco.
  • Las hernias se producen fundamentalmente a la altura de los riñones, siendo raras a la altura del tórax.
  • Es posible que un trabajo fí­sico intenso incremente la posibilidad de sufrir una hernia discal.
  • También puede aparecer como consecuencia de un traumatismo, como por ejemplo una caí­da o un accidente de tráfico.

Principales sí­ntomas

Una hernia puede ser asintomática o causar dolor por la compresión ejercida sobre las raí­ces nerviosas, la médula espinal o la cauda equina.

Sí­ntomas por compresión de una raí­z nerviosa

Dolor, pérdida de fuerza y hormigueos en ciertas zonas y grupos musculares, en el miembro superior (brazo) o miembro inferior (pierna), dependiendo de la raí­z afectada. En el miembro inferior produce la ciática o sí­ndrome ciático.

Sí­ntomas por compresión de la médula espinal

Espasmo muscular o parálisis, hormigueo y pérdida de sensibilidad en la parte del cuerpo situada por debajo del nivel de la compresión.

Una compresión sobre la médula puede igualmente producir una pérdida de control sobre la vejiga.

Sí­ntomas por compresión de la cauda equina

Los sí­ntomas incluyen pérdida de control sobre la vejiga, anestesia del recto, ano y cara interna de los muslos y parálisis de ambas piernas.

Hernia Discal comprimiendo nervio
Hernia Discal comprimiendo nervio

¿Cómo evitar su aparición?

Mantener una buena condición fí­sica mediante el ejercicio evita la aparición de hernias por dos motivos:

  • Al fortalecer los músculos que rodean la columna vertebral el peso no recae exclusivamente sobre vértebras y discos, sino que es soportado en parte por la musculatura.
  • El ejercicio diario elimina el sobrepeso y con ello se evita, junto a una adecuada alimentación, su aparición.

La higiene postural durante el trabajo y el deporte, así­ como las técnicas apropiadas para levantar objetos pueden ayudar a prevenir las lesiones de espalda en algunas personas

Diagnóstico

El diagnóstico se realiza mediante una adecuada exploración fí­sica, que, en muchos casos, permite saber cual es el disco afectado. Posteriormente,

  • se confirma mediante las exploraciones complementarias: una RNM (Resonancia Nuclear Magnética), un TAC (Tomografí­a Axial Computerizada) o una mielografí­a (inyección de contraste radio-opaco en el disco intervertebral).

El médico es quien decide qué tipo de exploración se deberá realizar. Es importante diagnosticar adecuadamente porque existen varias enfermedades que presentan los mismos sí­ntomas.

Tratamiento

Los especialistas recomiendan:

  • Tratamiento conservador. Consiste en guardar reposo en cama durante un máximo de 5 dí­as y la utilización de fármacos analgésicos y antiinflamatorios. El 50% de los pacientes se recupera gracias al tratamiento conservador.
  • Intervención quirúrgica. Cuando el tratamiento conservador no es eficaz deberá sopesarse la posibilidad de acudir a quirófano.
  • La fisioterapia y la quiropráctica también pueden ser empleadas como opciones terapéuticas.

Recuperación tras la cirugí­a

Según el jefe de los Servicios Médicos Sanitas – Real Madrid, todo deportista operado, como en el caso reciente de Gonzalo Higuaí­n, tiene la misión principal de proteger la zona lumbar de 9 a 12 meses después de la cirugí­a.

vitando sobre todo el levantar pesos excesivos, en especial si al mismo tiempo se realizan movimiento de torsión de la columna.

Tras la operación, la primera fase de la rehabilitación, que suele tener una duración de cuatro semanas, incide en tres aspectos fundamentales.

  • Durante las dos primeras semanas el deportista se someterá diariamente a sesiones de fisioterapia.
  • A partir de la segunda semana, el entrenamiento en el agua se convertirá en otro punto clave de esta primera fase de rehabilitación.
  • La tercera pieza básica en esta primera fase es la realización de ejercicios de fortalecimiento de la musculatura alrededor de la columna.

Durante toda la recuperación es recomendable acudir a un fisioterapeuta que se encargue de recuperar la zona intervenida. Las terapias constarán de:

  • Medicamentos para desinflamar la zona.
  • Terapias de ultrasonido localizadas.
  • Terapias de ultrasonido con corriente (terapias combinadas) localizadas.
  • Masajes suaves y prolongados.
  • Rutinas de ejercicios para fortalecer los músculos de las zonas adyacentes a la columna.

Puedes ver aquí EJERCICIOS para la HERNIA discal LUMBAR.

RECOMENDACIONES para quienes tienen Hernia Discal

Si tiene COLLARÍN para limitar el movimiento se le debe advertir al paciente que no debe entrar en habitaciones oscuras, que salga en la oscuridad o conduzca el auto mientras usa el collar. Esto es porque la capacidad de evaluar la distancia se ve alterada debido a la perdida del ingreso propioceptivo desde la columna cervical.

Se debe dejar claro la posición para dormir y la cantidad de almohadas que el paciente necesita, se le puede enseñar a hacer una ALMOHADA MARIPOSA esto se logra tomando una almohada blanda común y anudándola en el medio flojamente de manera que los dos bordes sean un sostén para evitar la flexión lateral de la zona cervical.

Una vez que la etapa del dolor agudo pasó se pueden aplicar técnicas de movilización pasivas para aliviar el dolor mas aún y restablecer la movilidad local. El paciente deberá realizar una serie de ejercicios posturales y movimientos activos suaves para mantener espectro de movimiento sin dolor en el hogar.

El calor aplicado con paños calientes, una botella de agua caliente o una ALMOHADILLA ELÉCTRICA puede aliviar un espasmo muscular, como también los masajes en la zona de cuello y hombros.

VÍDEO sobre la HERNIA DISCAL

Vemos aquí qué es una hernia discal, sus causas, síntomas y el tratamiento:

1 comentario en CONSEJOS para TRATAR una HERNIA DISCAL

  1. Gente con hernia discal, ¿has probado en vez de tonificar espalda , estirar esta espalda, al mismo tiempo estas tonificando abdominales profundos , yo sigo concepto mézií¨res , no se si te suena ( supongo que si ) funciona para la gran mayorí­a de patologí­as de espalda .
    1 saludo.

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