Causas más comunes de la inflamación de la vejiga

Si estás sufriendo una inflamación de la vejiga, lo primero que debes saber es que se trata de una afección común que sufren muchas personas. Aunque esta infección o inflamación puede ser dolorosa y molesta, si se trata correctamente y a tiempo, no tiene por qué desencadenar mayores problemas.

El término médico con el que se denomina la inflamación de la vejiga es “cistitis”, por lo que también podrás escuchar hablar sobre esta afección con esta terminología. A lo largo de este artículo te contamos cuáles son las causas más comunes de la inflamación de la vejiga, qué personas son más propensas a sufrirla y cuáles son los tratamientos para la cistitis más recomendados.

tratamientos para la cistitis

Principales causas y síntomas de la cistitis

Por lo general, la inflamación de vejiga o cistitis es causada por una infección bacteriana producida en el tracto urinario o uretra.

Las bacterias que producen esta infección se encuentran, de forma natural, en nuestro sistema gastrointestinal, por lo que tienen un fácil acceso a las vías urinarias.

Además, la vejiga puede inflamarse por otros motivos como, por ejemplo, la reacción a determinados medicamentos o anticonceptivos, el uso prolongado de un catéter, las sesiones de radioterapia, etc. Asimismo, esta inflamación puede ser parte de las complicaciones derivadas de otra enfermedad.

Para detectar la cistitis y ponerle remedio con la mayor brevedad posible es necesario conocer cuáles son sus principales síntomas. Aunque estos pueden variar en función de la causa de la inflamación y el grado de la cistitis, los más comunes son:

  • Necesidad urgente y constante de orinar, aunque sean pequeñas cantidades
  • Sensación de ardor o escozor al orinar
  • Dolor o pesadez en la parte baja del abdomen
  • Orina turbia y con un olor más fuerte de lo normal

En caso de que el grado de la infección sea mayor o haya llegado a afectar a los riñones, se puede llegar a manifestar con fiebre, sangre en la orina (hematuria) o dolor en la zona baja de la espalda.

Quiénes pueden sufrir cistitis

La cistitis es una afección común que puede darse tanto en hombre como mujeres de cualquier edad. Sin embargo, lo cierto es que no es igual de frecuente en ambos sexos y son las mujeres las que padecen la inflamación de vejiga con más facilidad.

En concreto, la cistitis es más frecuente en las mujeres de entre 20 y 40 años, así como en las mujeres embarazadas, en las sexualmente activas y en las que se encuentran en periodo de menopausia. Del mismo modo, es más frecuente en las mujeres que utilizan el diafragma femenino como anticonceptivo y en todas las personas que hayan sufrido cambios en el sistema inmunitario por alguna enfermedad o tratamiento oncológico.

Prevención y tratamiento de la cistitis

Sufrir una inflamación de la vejiga es algo que se puede evitar tomando ciertas precauciones. Estas actuaciones son especialmente interesantes para personas que sufren cistitis de forma recurrente o que, por su condición, son más propensas a sufrirla:

  • Tomar un complemento alimenticio a base de arándano rojo americano, que contiene proantocianidinas para reducir el riesgo de contraer infecciones urinarias.
  • Beber mucha agua y permanecer bien hidratado.
  • Orinar siempre que sea necesario, evitando aguantar las ganas y vaciando la vejiga en su totalidad.
  • Evitar el uso de desodorantes o sprays en la zona genital.
  • Limpiar la zona genital de delante hacia atrás para evitar que las bacterias de la región anal se extiendan a la vagina o la uretra.

En el caso de padecer cistitis, saber cuál es la causa concreta de una inflamación de vejiga es fundamental para saber qué tratamiento llevar a cabo. En caso de que la cistitis sea de origen bacteriano, los antibióticos serán el tratamiento más recomendado. No obstante, en el resto de casos no sería un tratamiento efectivo.

Por este motivo, al detectar los primeros síntomas de cistitis, lo mejor será acudir a un centro médico cuanto antes. El médico de cabecera será el encargado de determinar la causa de la inflamación y de recetar el tratamiento pertinente para cada caso.

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