El Drenaje Linfático Manual y sus beneficios para el organismo

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El drenaje linfático se ha vuelto un procedimiento popular y muy consultado por pacientes de fisioterapeutas a lo largo de todo el mundo. Originalmente, se utilizaba mucho este drenaje en terapias estéticas, pero el enfoque fisioterapeuta no estaba muy extendido. Hoy, la técnica es mucho más conocida y te traemos una serie de indicadores para entender cómo funciona, que beneficios puede traerle a tu organismo, y cómo elegir profesionales que utilicen esta técnica para ayudar a un mejor estado de salud y un estado físico óptimo.

¿Qué es el drenaje linfático?

Su nombre completo es Drenaje Linfático Manual (D.L.M.), es una técnica de masaje especial que se realiza de forma suave, de proximal a distal. El masaje actúa directamente sobre el tejido conectivo y los líquidos que se alojan en él, ayudando a mantener el equilibrio en el medio interno. Se emplea principalmente cuando hay una alteración del sistema linfático y en situaciones donde, aún teniendo un sistema linfático sano, la carga linfática se encuentra aumentada por alguna circunstancia.

Los efectos del drenaje linfático

El DLM sirve al organismo por sus efectos drenantes y antiedematizantes. Las indicaciones principales para la aplicación del Drenaje Linfático Manual incluyen los siguientes parámetros:

  • Linfedemas secundarios a mastectomía o posteriormente a una extirpación de ganglios linfáticos.
  • Edemas derivados de cualquier tipo de cirugía.
  • Piernas cansadas.
  • Ausencia o deficiencias en el sistema linfático de origen congénito.
  • Estreñimiento.
  • Síndrome de Sudek.
  • Estrés y cansancio crónico.
  • Procesos con dolor agudo.

En todas estas situaciones, el Drenaje Linfático Manual puede resultar positivo, ya que ofrece un efecto analgésico y ayuda al organismo a alcanzar el equilibrio para eliminar síntomas negativos y dolores corporales.

En cambio, no se recomienda la realización del drenaje linfático ante:

  • Procesos infecciosos agudos.
  • Tumores malignos.
  • Insuficiencias cardíacas descompensadas.

Los alcances del drenaje linfático

El masaje linfático tiene que ser muy suave e indoloro, de manera que ofrezca una sensación relajante y placentera para el paciente. Las manos realizan un movimiento muy lento, repetitivo y siguiendo, en su mayor parte, la dirección de los conductos linfáticos para ir liberando la tensión y los líquidos. Las sesiones de drenaje linfático duran no menos de una hora.

A través de este tratamiento, los pacientes pueden recibir numerosos beneficios. Desde la reducción en la inflamación derivada por retención de líquidos y regulación del tono muscular; hasta reactivación de la circulación linfática, mejoras en el aspecto de la piel y efectos analgésicos.

Muchos fisioterapeutas recomiendan la realización de Drenaje Linfático Manual como tratamiento de los dolores ocasionados por la fibriomalgia. El efecto relajante también aplica al sistema nervioso aliviando el estrés, reduciendo la sensación de ansiedad y combatiendo efectos de patologías como son la migraña o el vértigo.

Siguiendo con los beneficios del drenaje linfático, estimula el correcto funcionamiento de los riñones para generar mayor equilibrio en la salud. Por este motivo, la popularización del proceso de drenaje linfático se ha vuelto tan importante, ya que pacientes con dolencias muy variadas invitan a utilizar esta técnica para mejorar la calidad de vida y alcanzar un mejor estado de salud.

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